Qué debe incluir un presupuesto de reforma y cómo comparar dos que no se parecen

· Por el equipo de DAMAFE Obras y Reformas S.LHablar por WhatsApp

Dos cifras distintas no son dos presupuestos distintos

Pides tres presupuestos para el baño y te llegan tres cifras que no se parecen. La tentación es coger el más barato o el del medio. Pero lo normal es que las tres cifras no estén contando lo mismo: uno incluye quitar los escombros y otro no, uno pone grifería y otro dice «material a elegir por el cliente», uno lleva el IVA y otro lo deja fuera.

Un presupuesto de reforma sirve para saber cuánto vas a pagar y por qué. Para lo segundo tiene que estar desglosado. Si viene en una sola línea, «reforma de baño completa», no es un presupuesto, es una cifra, y no te servirá ni para comparar ni para reclamar si algo no se hace.

Lo que tiene que llevar un presupuesto de reforma

Datos de quien lo firma
Nombre o razón social, CIF o NIF, dirección y teléfono. Sin esto no hay a quién reclamar y no se puede emitir factura.
Partidas con su medida
Cada trabajo por separado y con su unidad: metros cuadrados de alicatado, metros lineales de tubería, unidades de puntos de luz. «Fontanería» a secas no es una partida.
Materiales con nombre
Marca y modelo, o al menos la gama y una referencia de precio, y quién los aporta. Si el material lo eliges tú después, tiene que figurar el importe que se ha previsto para él.
Mano de obra y trabajos auxiliares
Protección de la vivienda, contenedor, retirada de escombros, ayudas de albañilería a los otros oficios (abrir y cerrar rozas) y limpieza final.
IVA desglosado
La base y el IVA por separado, con el tipo que se aplica, 10 % o 21 %, y por qué.
Plazo y forma de pago
Cuánto dura la obra, cuándo empieza y cómo se paga: qué parte al inicio, qué parte por fases y qué parte al terminar.
Validez y condiciones
Hasta cuándo vale el precio y qué pasa si aparece algo que no se podía ver en la visita.

Las partidas que suelen faltar y aparecen después

Casi todos los presupuestos baratos lo son porque dejan algo fuera, y ese algo aparece en la segunda semana de obra como «esto no estaba».

Lo más habitual es el contenedor y la retirada de escombros, que en un baño ya son varios viajes. Después, desmontar y llevarse lo viejo: sanitarios, muebles de cocina, electrodomésticos. Las ayudas de albañilería a los otros oficios, abrir y tapar las rozas que necesitan el electricista y el fontanero, también se olvidan a menudo.

Si se renueva la instalación eléctrica hace falta el boletín de un instalador autorizado para legalizarla; si no está en el presupuesto, pregúntalo. Las tasas del ayuntamiento, la pintura final de las estancias tocadas y la limpieza de obra son otras tres partidas que se dan por hechas y no siempre están.

Y la más cara: lo que no se ve. Una bajante vieja, una humedad detrás del alicatado o un suelo sin nivelar no se pueden presupuestar sin abrir. Un presupuesto honesto no los adivina, pero sí dice cómo se tratarán si aparecen.

Cómo comparar dos presupuestos escritos de forma distinta

  1. 1
    Ponlos partida a partida
    Haz una lista con todos los trabajos que aparecen en cualquiera de los dos y marca, en cada presupuesto, si está incluido, cuánto cuesta y con qué medida.
  2. 2
    Comprueba las medidas
    Si uno alicata 28 m² y otro 22 m² en el mismo baño, alguien ha medido mal o ha dejado una pared fuera. Pregunta antes de decidir.
  3. 3
    Mira los materiales
    Un plato de ducha de resina y uno acrílico, o un porcelánico rectificado y una cerámica estándar, cambian la cifra sin que el texto parezca distinto.
  4. 4
    Suma lo que falta
    Al presupuesto que no lleva escombros, boletín, tasas o limpieza, añádele esas partidas con el precio del que sí las lleva. Solo entonces compara los totales.
  5. 5
    Pregunta por los imprevistos
    Cómo se avisan, si se presupuestan por escrito antes de hacerse y quién decide. La respuesta dice mucho de cómo irá la obra.
  6. 6
    Comprueba el IVA
    Que esté desglosado, que el tipo sea el mismo en los dos y que ninguno te lo haya dejado fuera para parecer más barato.

Señales de que un presupuesto no está bien hecho

Una sola línea
«Reforma de baño completa» con un importe y nada más. No se puede comparar ni reclamar.
Sin medidas
Partidas sin metros ni unidades. Si no se ha medido, el precio es una estimación aunque lo llamen cerrado.
«Material a elegir» sin importe
Si no dice cuánto se ha previsto para el azulejo o la grifería, la diferencia la pagarás tú al elegir.
Sin IVA o «IVA no incluido» en letra pequeña
O no se va a facturar, o el precio real es un 10 o un 21 % mayor del que estás comparando.
Sin plazo ni forma de pago
No sabes cuándo empieza, cuándo acaba ni cuánto adelantas.
Precio dado por teléfono
Un presupuesto sin haber visto la vivienda no puede ser cerrado, por mucho que lo diga.

Imprevistos: lo que puede cambiar el precio y cómo se documenta

Un precio cerrado cubre lo que se ha visto y se ha medido. Lo que estaba detrás de un alicatado o debajo de un suelo no entra, porque nadie lo ha podido ver, y ahí es donde hay que tener claro cómo se actúa.

Lo correcto es que cualquier trabajo que no estaba en el presupuesto se presupueste por escrito antes de hacerlo, con su medida y su precio, y que tú lo aceptes también por escrito, aunque sea por mensaje. Lo mismo vale para los cambios que pidas tú a mitad de obra: mover un enchufe o cambiar el azulejo tiene un coste y, a veces, un efecto en el plazo, y conviene que quede apuntado el día que se decide.

Al final de la obra la factura tiene que coincidir con el presupuesto más los añadidos aceptados, ni una partida más. Qué pesa más en la cifra de cada obra lo tienes en cuánto cuesta reformar un baño y en cuánto cuesta reformar una cocina.

Preguntas sobre el presupuesto de una reforma

¿Es normal que me cobren por hacer el presupuesto?

Hay empresas que cobran la visita y lo descuentan si contratas, y otras que no cobran nada. Lo importante es que te lo digan antes de ir. Con nosotros ni la visita ni el presupuesto se cobran.

¿Cuánto dura la validez de un presupuesto?

Lo habitual son unas semanas, porque los materiales cambian de precio. Si va a pasar más tiempo hasta que empieces, pide que te lo actualicen antes de firmar.

¿Qué diferencia hay entre presupuesto cerrado y estimación?

La estimación es una cifra aproximada sin medir. El presupuesto cerrado sale de una visita y unas medidas, lleva cada partida con su precio y solo cambia si aparece algo que no se podía ver o si tú pides cambios.

¿Tengo que firmar el presupuesto?

Conviene, porque firmado es el documento que fija qué se hace y por cuánto. Guarda también los mensajes donde se acepten los cambios.

Así hacemos los nuestros

En DAMAFE vamos a ver la vivienda, medimos y te entregamos el presupuesto cerrado por escrito, con cada partida, los materiales previstos, el plazo y el IVA desglosado. Todos los trabajos van con factura. Si aparece algo que no se veía, lo presupuestamos aparte antes de tocarlo.

Si ya tienes otros presupuestos, tráelos a la visita: se comparan mejor sobre el baño que sobre el papel. Pide la visita desde contacto.

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