Antes de nada: qué problema tiene la fachada
Si eres presidente o administrador y estás buscando la rehabilitación de la fachada de tu comunidad de vecinos en Alcalá de Henares, lo primero es saber qué le pasa al edificio. No es lo mismo una pintura vieja que unas grietas, desconchones o piezas que se sueltan.
En muchos edificios hay un informe técnico previo, como la inspección técnica del edificio (ITE). Si lo tenéis, es un buen punto de partida. Dice qué hay que arreglar y qué es urgente. Si no lo tenéis, pregunta en el Ayuntamiento qué os corresponde en vuestro caso.
Haz fotos. De cerca y de lejos. Anota dónde ves humedades, grietas, balcones que pierden material o bajantes rotas. Esa lista te ahorra tiempo cuando venga alguien a verlo.
Y una cosa más: pregunta a los vecinos. Los del último piso y los de la planta baja suelen saber de problemas que desde la calle no se ven.
La visita y el presupuesto por escrito
Ningún presupuesto serio sale sin ver el edificio. Por eso, en DAMAFE el primer paso es la visita: vamos, medimos y después damos el presupuesto cerrado por escrito. En fachadas y edificios el precio sale a presupuesto tras esa visita, porque cada caso es distinto.
En la visita conviene que esté alguien de la comunidad que conozca el edificio. Puede ser el presidente, el administrador o un vecino que se haya molestado en enterarse. Así se enseñan los puntos conflictivos y se resuelven dudas al momento.
Pide que el presupuesto sea claro. Que diga qué trabajos incluye, en qué zonas, con qué materiales y qué queda fuera. Si algo no está escrito, luego se discute. Mejor tenerlo en papel antes de la junta que descubrirlo con la obra empezada.
Si te llegan varios presupuestos, no mires solo el total. Compara qué incluye cada uno. Si quieres un método para eso, tienes el artículo sobre cómo comparar dos presupuestos de reforma que no se parecen y otras ideas en la web.
Qué llevar a la junta de propietarios
Para aprobar una obra así, hay que llevarla a junta. Lo normal es no llegar con las manos vacías. Un vecino que ve un número sin papeles detrás tiende a decir que no.
Lleva el presupuesto por escrito, las fotos que hiciste y, si existe, el informe técnico. Explica qué se va a hacer, qué pasa si se retrasa y cómo se organizará la obra. Con eso, la conversación cambia: se habla de hechos y no de sospechas.
Las mayorías que hacen falta para aprobar una obra de este tipo las marca la Ley de Propiedad Horizontal y dependen del tipo de trabajo. Consúltalo con tu administrador de fincas o con un abogado antes de la convocatoria. Aquí no vamos a darte una cifra que pueda no aplicarte.
Prepara también las preguntas que van a salir. Cuánto cuesta por vecino, cuándo se paga, cuánto dura, si habrá andamios delante de las ventanas. Si llegas con las respuestas, la junta es más corta.

Cómo se reparte el pago entre vecinos
El reparto suele hacerse según la cuota de participación de cada vivienda y local, que está en los estatutos o en la escritura. El administrador sabe cómo aplicarlo. Lo importante es que cada vecino sepa qué le toca antes de votar.
Suele ser buena idea decidir en la misma junta cómo se paga: de una vez, en varias cuotas o con una derrama repartida en meses. Lo que se acuerde debe quedar en el acta. Evita malentendidos después.
Si hay locales en la planta baja, hay que mirar si les corresponde la misma cuota. Depende de lo que digan los estatutos. Es una de las discusiones típicas, así que conviene tenerla resuelta antes.
Para la parte económica, mira también si hay ayudas. Tienes información en ayudas para reformar tu vivienda en 2026. No todas valen para una comunidad, pero merece la pena revisarlo antes de cerrar el reparto.
Cómo se organiza la obra con los vecinos dentro
Una fachada se arregla con el edificio habitado. Eso se nota. Hay andamios, ruido y a veces ventanas que no se pueden abrir unos días. Avisa con tiempo a los vecinos y explícales qué va a pasar en cada fase.
Es práctico designar una persona de contacto, normalmente el presidente o el administrador, para hablar con la empresa. Así la información no se pierde entre cuarenta vecinos con cuarenta versiones.
Pregunta de entrada qué permisos hacen falta. Según el tipo de trabajo, puede ser licencia o una declaración responsable. Lo explicamos en licencia de obra o declaración responsable. Si ocupáis acera o vía con andamios, el Ayuntamiento también tiene algo que decir.
Ya hemos hecho esto en el centro y en los barrios de Alcalá. Si quieres ver cómo trabajamos aquí, mira nuestra página de rehabilitación de fachadas en Alcalá de Henares.
Pide la visita para tu comunidad
Si tu comunidad está pensando en rehabilitar la fachada, llámanos y concertamos la visita. Vamos al edificio, medimos y te damos el presupuesto cerrado por escrito para llevarlo a la junta.
Atendemos de lunes a viernes, de 9 a 14 h y de 15:30 a 20 h. Tienes los datos de contacto en la web de DAMAFE Obras y Reformas.
Preguntas frecuentes
¿Trabajáis con comunidades de vecinos fuera de Alcalá de Henares?
Sí. DAMAFE tiene su base en Alcalá de Henares y trabaja en el Corredor del Henares y alrededores, desde Arganda del Rey y Rivas-Vaciamadrid hasta Guadalajara y Azuqueca de Henares. Si tu edificio está en otro municipio, pregúntanos.
¿Cuánto cuesta rehabilitar una fachada?
No hay una cifra única. En fachadas y edificios el presupuesto se da tras la visita, porque depende del estado del edificio y de los trabajos necesarios. Por eso primero vamos, medimos y después te lo damos por escrito.
¿Puede el administrador pedir la visita en nombre de la comunidad?
Sí, no hace falta que lo pida el presidente. Lo útil es que quien venga a la visita conozca el edificio y sepa dónde están los problemas. Así el presupuesto sale más ajustado.
¿Hace falta que estén todos los vecinos el día de la visita?
No. Basta con una persona que represente a la comunidad y pueda enseñar las zonas del edificio. Los acuerdos con el resto se toman después en la junta.