En qué orden entran los gremios en una reforma

martes 29 de septiembreActualizado el martes 6 de octubreHablar por WhatsApp

El orden no es una costumbre, es física

Cada oficio deja el trabajo preparado para el siguiente, y saltarse el orden obliga a rehacer.

No se puede alicatar una pared por la que todavía tiene que pasar un tubo. No se puede pintar antes de que el electricista termine de picar. No se monta una cocina sobre un suelo que aún no está. Parece obvio escrito, y es exactamente donde se pierden las semanas en las obras que van mal.

Saber el orden sirve para dos cosas: entender por qué tu casa lleva cuatro días sin nadie dentro —a veces es un fraguado— y saber cuándo tienes que tener elegido cada material.

El orden de una reforma normal

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    Protección y derribo
    Se cubre lo que se queda y se tira lo que se va. Sale el escombro. Es lo más ruidoso y de lo más rápido.
  2. 2
    Instalaciones en bruto
    Fontanería, electricidad, y gas si lo hay. Se pican las rozas y se dejan pasados los tubos y los cables, sin aparatos todavía.
  3. 3
    Cerramientos y tabiquería
    Se levanta lo nuevo, se tapan rozas y se deja el paramento listo. Aquí empiezan los tiempos de secado.
  4. 4
    Impermeabilización y alicatado
    En baños y cocina. Debajo del alicatado va la impermeabilización, que es la parte que no se ve y la que evita el problema de dentro de cinco años.
  5. 5
    Pavimento
    Después del alicatado, para no machacar el suelo nuevo. Y con sus juntas y su tiempo.
  6. 6
    Pintura y carpintería
    Primero una mano, luego se montan puertas y rodapiés, y al final se repasa.
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    Aparatos y montaje
    Sanitarios, grifería, mecanismos eléctricos, muebles de cocina y electrodomésticos. Lo último, cuando ya no hay polvo.
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    Repaso y limpieza
    Revisar con el cliente, apuntar lo que falte y entregarlo limpio. Un repaso escrito, no de palabra.

Cuándo tienes que haber elegido cada cosa

Esta es la parte práctica de todo lo anterior.

Antes de que empiecen las instalaciones tienes que tener decidido dónde va cada enchufe, cada punto de luz y cada toma de agua. Eso incluye de qué lado se abre la ducha y si el lavavajillas va a la izquierda o a la derecha del fregadero. Cambiarlo después es volver a picar.

Antes del alicatado, el azulejo elegido y en obra, porque el despiece depende de su medida.

Antes del pavimento, el suelo comprado. Y los muebles de cocina medidos con las paredes ya terminadas, no con las de antes.

Si llevas eso, la obra va sola. Si no, la obra te espera, y esperar también se paga.

Preguntas sobre cómo va una obra

¿Puedo contratar yo los gremios por separado?

Puedes, y a veces sale algo más barato en material. Lo que compras con ello es el trabajo de coordinarlos: si el fontanero falla, el alicatador se va a otra obra y vuelve cuando pueda. Llave en mano es precisamente que ese riesgo no sea tuyo.

¿Quién responde si algo sale mal después?

Si la obra la lleva una sola empresa, esa empresa. Con gremios sueltos, cada uno dice que es del otro, y normalmente tiene razón.

¿Puedo ver la obra mientras va?

Sí, y conviene. Lo que pedimos es que las decisiones se hablen con el responsable de obra y no con el operario que esté delante, porque si no acaban conviviendo dos versiones de lo mismo.

¿Entregáis algo por escrito al acabar?

Pregúntanoslo al pedir presupuesto: te decimos qué documentación se entrega en tu obra.

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